Delafé

Un domingo viendo a DELAFÉ en el  Poble Espanyol, dentro del  Cruïlla XXS no es un domingo cualquiera.

Es un domingo para enmarcar en la colección de recuerdos, de los buenos, de los que te hacen sonreír y venirse a uno/a arriba.

Y es que, Oscar D’Aniello, siempre consigue transmitir ese chute de optimismo, positivismo y de amor, porque tiene mucho amor y sabe expresar ese sentimiento a la perfección.

Delafé son la fusión de pop y electrónica, con versos cargados de mensajes que te hacen pensar, y estar en el aquí y ahora, de esas frases que las escuchas y te quedas pensativa por el mar de sentimientos que recorren tus vivencias, son la “La gran ola, tema que por supuesto tocaron, y que a mi me hace cerrar los ojos, respirar y fluir a un nivel que sana.

Como dice la letra de una de sus canciones “ después de un día de mierda ” son el mejor remedio, y es curioso que llevamos arrastrando muchos días de estos, por la situación actual y Oscar  quiso agradecer el estar presentes y llenar la plaza del Poble Espanyol, con un discurso muy emotivo, agradeciendo puder estar y seguir contando con el  cariño de la gente.

Delafé
foto- Yas B

Después de 7 meses sin tocar, era difícil expresar con palabras su emoción, junto a la realidad que veían sus ojos (debe ser impactante ver el publico con mascarilla), pero agradecidos de poder estar, recordando que tenemos la responsabilidad de ser conscientes de tomar todas las medidas de seguridad, que debemos y tenemos que dar ejemplo, de no meter a la cultura dentro del mismo saco de el desmadre y descontrol, por que la  cultura es el alma de un país y la vitamina de los sueños de las personas, que es como pedirle a una persona que viva sin amor, porque la cultura es eso, es el amor que todos necesitamos…

Después de esta introducción, daban paso al primer tema “Patria”.

Un tema que no podía estar mejor elegido para dar inicio al repertorio, y es que esa necesidad de tener un viento para tu vela, es la música que nos  hace navegar, y con Delafé surcamos mares, océanos y atlánticos.

Delafé sigue presentando su último disco “Hay un lugar”, con el que cuentan con numerosas colaboraciones, que dan forma al trabajo más pulcro y personal de su carrera.

Delafé
Foto- Yas B.

Me encanto, el detalle de la tela que cubría la mesa del DJ que tenía estampado a color y en purpurina las líneas del latido de un corazón, y es que saben como hacer que los latidos vayan al ritmo de su sonido y de sus palabras.

Saben hacer del escenario una obra de arte, con sus giros y sus momentos más festivos y sensitivos.

Pero para mí, siempre consiguen hacer del escenario una pista de baile, lento y agitado, pero una pista en toda regla, con sus polvos  talco para los bailoteos con todo el flow de Óscar D’aniello , las mezclas y sonidos electrónicos de Dani Acedo a los mandos, y la calidez de Marina Prades, con su guitarra acústica y su violín (que en esta ocasión le jugó una mala pasada y no pudimos disfrutar de la sorpresa que nos tenían preparada).

La voz de Marina se mezcla en perfecta armonía con la de Óscar  y sus manera tan intima de transmitirnos cada canción.

Marina Delafé
Foto: Yas B

Con el tema “ Diario de Batalla (No más lagrimas)” nos pedían ser participes del estribillo y de gritarlo bien alto, para sanar, para que de algún modo todo lo oscuro se alejara esa noche y en ese instante, y es que gritarlo libera y os aseguro que lo gritamos todos los que allí estábamos.

Sus caras eran de gratitud y de brillo en los  ojos, y es que me imagino sin llegar e ser todo lo real posible a lo que deben de sentir los artistas en esta situación, que estar en directo tiene que ser como flotar sin que nadie te pellizque para despertar.

Lo bueno  que tiene saber que los vas a disfrutar, es que sabes que vas a tener una dosis de la mejor terapia, de la que te vas a casa y puedes dormir sin darle vueltas a la cabeza, con la sensación de estar recargada de buena onda y de la magia que solo la música nos regala.

No faltaron temas como “ Robot” , “ Mixtape” y  “ Menos cabeza más corazón” (con el que también cierro los ojos y levito).

Óscar dedicaba temas a su hijo Lucca y a su mujer, como “La  fuerza irresistible” con lo que hacía que todos suspiráramos de dulzura por lo emotivo que es transmitir tanto amor de una forma que parezca tan pura y verdadera.

También pudimos disfrutar de “Espíritu Santo”. tema con el que nos hizo levantar y saltar, y es que “bailando hasta el espíritu santo se pone blando” y movimos las caderas.

Con “Lo más bonito del mundo” nos contagio de ese mismo amor, y no falto “Adrenalina”, canción que comparte con Delaporte y que Ley dj a remezclado recientemente, y que mejor manera de terminar la noche que con un remix, poniendo punto y final a una noche muy emocional y vibrante como solo Delafé sabe hacer.

Delafé
foto- Yas B

Una noche que te deja las pilas cargadas y más si lo compartes con tu compañera y amiga con la que llevabas meses sin poder disfrutar de un directo, y además sorteamos una entrada y acabamos conociendo a una persona que conecta y comparte pasión por la música, no se puede pedir más, y es que Delafé siempre conlleva algo bueno, porque su espíritu nos contagia de buena vibra y consiguen que los tobillos se vuelvan de goma.

Y como dice la canción:   “Para seguir luchando, hay que ganar de vez en cuando…No más lágrimas!

Ganaremos la carrera en nuestras bicis con alas para volar, viva la música y viva la cultura segura.

Nuevamente quiero dar las gracias al Festival Cruïlla, por conseguirlo, por adaptaros, por reinventaros y por velar por nosotrxs con toda las medidas de seguridad, por hacer que la cultura más que nunca sea segura.

Gracias por no tirar la toalla y por apoyar de esta manera a que la industria musical con todo lo que rodea y conlleva, no se quede tan debilitada y pueda seguir alimentando bocas y almas.

Delafe
Foto: Yas B

¿No pudise ver a Delafé? aquí tienes su último disco.